Sábado 12 de setiembre del 2015 | BethelRadio

Los cristianos en Donetsk viven bajo permanente amenaza



Con un decreto aprobado recientemente el gobierno rebelde ha prohibido de facto todas las iglesias protestantes.

En Donetsk (Ucrania), la principal ciudad del rebelde Donbass, se considera sospechosa cualquier cosa que tenga que ver con Occidente en general y con los Estados Unidos en particular.

Marcas como Coca-Cola y McDonalds han sido repudiadas. Lo que viene de los Estados Unidos es el mal, lo que viene de Rusia es el bien.

Los separatistas pro-rusos ven conspiraciones por todas partes, incluso en la fe.

 Según ellos, entre las iglesias protestantes, y especialmente las evangélicas, que a lo largo de los siglos han tenido un amplio seguimiento en los Estados Unidos, se encuentran numerosos siervos de la causa americana que tienen la intención de boicotear como sea la recién proclamada República Popular de Donetsk, que cuenta con el apoyo, oficialmente no militar, de su amada Rusia.

Con un decreto aprobado recientemente el gobierno rebelde ha prohibido de facto todas las iglesias protestantes, ya que ha formalizado sólo cuatro credos: la Iglesia Ortodoxa Rusa, la Iglesia Católica, el judaísmo y el Islam. Todo lo demás es ilegal.

La única razón dada por los políticos para justificar esta medida es que "se ha querido poner orden" en la religión. Nada más. Pero extraoficialmente hay muchos que aseguran que no es exactamente así.

Los ortodoxos gozan de una situación privilegiada, y sin duda no es casualidad que desde que se aprobó el decreto de sólo cuatro religiones la archimandrita de la Iglesia Ortodoxa Rusa de Donetsk se niegue a dar entrevistas.

 "La primera iglesia evangélica del Donbass fue fundada hace más de 130 años. Desde entonces ha tenido una cierta difusión. Somos ancianos. Me encantaría saber lo que tenemos que ver nosotros con los Estados Unidos", exclama Ivan Tavanic, que desde hace 26 años es pastor de la Iglesia Evangélica Metodista.

"Tengo miedo incluso de pasar por delante, me dijeron que si me veían me dispararían. El verano pasado encontraron misteriosamente asesinados a pastores de otras iglesias evangélicas y a sus hijos", añade.

 Desde cuando la Iglesia Evangélica Metodista fue secuestrada por las milicias de la República Popular de Donetsk, el pastor Tavanic y sus hermanos se reúnen clandestinamente.

A veces oran en la casa del mismo pastor; otras veces, cuando son más numerosos, en iglesias evangélicas que extrañamente no han recibido ninguna orden de cierre. Hasta ahora estas actividades no han recibido ningún toque de atención, pero los creyentes temen cada vez más las represalias, de manera que cada vez son menos.

 "No tengo ni idea de por qué mi iglesia no ha sido cerrada. Cada día temo que puedan presentarse a nuestra puerta soldados armados. Pero hasta ese día vamos a continuar con nuestro trabajo", dice Vladimir Velgus, que desde hace 23 años es el pastor de la Iglesia Cristiano Evangélica Bautista.

"Esto no es sólo un lugar de culto. Acogemos a 28 familias de Petrovskiy que por los combates han perdido sus hogares. Antes de la guerra nuestra iglesia tenía más de 600 creyentes, ahora son menos de la mitad", afirma.

 FUENTE: AGENCIAS

 






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